Esa es la pregunta que nos aborda ante innumerables situaciones en la vida. Una pregunta que tiene una respuesta fácil: a veces no. Una respuesta que a algunos no nos sirve nunca. Siempre se puede hacer algo, aunque a veces nos cueste ver qué hacer, aunque a veces nos pongan las cosas difíciles y no nos ayuden.
Cuando sucede alguna cosa que hace que te formules esta pregunta sueles acabar con un sentimiento de impotencia. Tú quieres hacer algo. Algo que haga justicia contigo, con tu esfuerzo. Ya sea en una situación personal o una situación profesional, has de hacer algo.
Actualmente, esta duda me ha asaltado en el plano profesional. Hace algo más de un año, realizamos un proyecto consistente en el diseño de una web. Cuando estaba a punto de finalizarse el proyecto (sólo quedaba realizar la web en uno de los dos idiomas que se nos pidió) el cliente decidió dar por acabado el proyecto y no pagar. Después de varios meses de trabajo, de subcontratar parte del proyecto a un tercero al que pagamos puntualmente, nosotros nos comemos el pago del tercero y la pérdida de la factura.
Hemos puesto el caso en manos de un abogado. Hoy me ha llamado. Me ha comentado que no habría problema en realizar el proceso monitorio pero no tenemos un albarán de entrega firmado por el cliente. Pues no. Sólo tengo unos cuantos mails que certifican la entrega del trabajo. Pero en el mundo de hoy en día, un mundo dominado por la tecnología, los mails no sirven. Así que, después de todas (nótese la cursiva irónica) la ayudas que hemos recibido por parte de la administración para crear nuestra pequeña empresa e intentar ganarnos la vida, ahora es la justicia quien nos demuestra que están allí para que no nos preocupemos (otra vez la cursiva de la ironía) de las injusticias que cometan nuestros clientes con nosotros.
Pero no pienso quedarme con los brazos cruzados. No va conmigo. Os seguiré informando más ampliamente de qué medidas tomaré en los próximos días y os agradeceré algún consejo para intentar solucionar este tema o para no encontrarme más con él.

Agosto 19th, 2008 at 9:19
[…] os había comentado en otra ocasión, uno de los problemas que más impotencia y rabia nos puede causar a los autónomos y pequeñas […]