Ago 19
Como os había comentado en otra ocasión, uno de los problemas que más impotencia y rabia nos puede causar a los autónomos y pequeñas empresas es el tema de los impagos. Aunque en mi caso sólo me he econtrado con un cliente que ha tenido la amabilidad de no pagar después de entregarle el proyecto entramos en una época en la que el número de morosos está creciendo, y todo apunta a que seguirá haciéndolo en los próximos meses.
Existen dos tipos principales de impagos: uno, nuestro caso, es el cliente que te pide un desarrollo, lo implementas y al entergarlo decide que no quiere eso y que no te paga; el segundo es el caso en que el cliente no puede pagar (normalmente también le acompaña una falta de voluntad de hacerlo). Es muy difícil detectar a priori un cliente que se puede convertir en un impago. Por eso me alegra enterarme de la aparición del portal medeben.es. Se trata de un portal creado por la AEPIM (Asociación Española para la Prevención de Impagados y Morosos). Te puedes registrar como empresa o autónomo de forma totalmente gratuita e introducir tus clientes morosos. De esta forma, cualquier usuario registrado podrá consultar la base de datos antes de iniciar un proyecto y así comprobar si su futuro cliente tiene la fea costumbre de no pagar.
Por el bien de todos, os animo a registraros e introducir los datos de vuestros clientes morosos. Yo ya lo he hecho!
P.D.: aunque siguen sin ayudarnos demasiado, yo no me doy por vencido. Durante estos días de vacaciones enviaré un burofax a mi cliente solicitando respuesta a través del mismo medio para que quede constancia escrita de la comunicación.
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Abr 21
Éste es uno de los principales problemas de los autónomos y pequeñas empresas: el plazo de pago que te fijan los clientes. Como dicen los grandes expertos en economía, el truco es cobrar pronto y pagar tarde. Pero este truco sólo lo pueden aplicar las empresas grandes sobre las pequeñas.
Las empresas, cuando contratan un servicio o compran ciertos productos, ven normal realizar el pago a 30, 60, 90 o incluso 120 días. De hecho, es tan normal, que si quieres trabajar con ellos te has de amoldar a esos plazos de pago. Así, que tú, como empresa contratada, acabas viéndolo normal.
Pero os imagináis coger un taxi y cuando llega a destino decirle: ¿me da el número de cuenta que dentro de 60 días le haré la transferencia por la carrera? Es que mi política de pago es a 60 días. O ir a comprar al supermercado y decirle: no, es que yo los productos alimenticios los pago a 30 días. Me lo llevo y ya haré el pago. ¿Y salir a tomar unas copas y pagarlas a 120 días? Planteadlo un día a un taxista, a un/a cajero/a del supermercado o a un barman. En el primer caso, el taxista como poco se reirá o buscará la cámara oculta. El cajero/a del super se quedará blanco, sin saber qué contestar y seguramente llamará al encargado, que se reirá o buscará la cámara oculta. Y el barman, seguramente se reirá, llamará al encargado que buscará la cámara oculta y al no encotrarla, avisará al segurata. Éste último no se reirá, y después de su visita, tú tampoco.
Así que a los autónomos y pequeñas empresas sólo nos queda seguir el consejo de otros grandes de la economía: el truco está en pagar al momento y cobrar cuando puedas.
A los autónomos y pequeñas empresas de nuestro sector, además hay que sumar el problema de los trabajos no remunerados como muy bien hacen notar nuestros amigos de BlogXperience en soy tu nuevo amigo informático.
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