No podemos dejar de comentar el último éxito de la NASA. El 4 de agosto de 2007, la cápsula Phoenix inició un viaje de 679 millones de kilómetros. Ayer, 27 de mayo de 2008, la tensión en el Centro de Control de la NASA era impresionante. Una tensión lógica, ya que flotaba en el ambiente el recuerdo de la Mars Polar Lander. El alivio llegó cuando la sonda se posó suavemente (o todo lo suavemente que se puede esperar) sobre la superficie del planeta rojo. 10 meses de viaje, 420 millones de dólares.
Los datos obtenidos por otros artefactos que han llegado a la superficie marciana indican que debajo de la superficie donde se realizó el aterrizaje existe hielo. Así que en los próximas días, Phoenix recogerá muestras del terreno, analizará la existencia de hielo y, en su caso, buscará indicios de materia orgánica.
Las primeras fotos ya han llegado a la Tierra:


La NASA vuelve a ser un ejemplo de lo que es la vida: una sucesión de fracasos de los que hemos de aprender para, de vez en cuando, disfrutar de una explosión de alegría.
Toda la información de la misión y el seguimiento aquí.

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